La recolecta de la aceituna es la labor agrícola que culmina el proceso anual de cultivo y cuidados del olivo. El objetivo del cultivo del olivo es obtener el mayor número posible de aceitunas en las mejores condiciones y calidad posibles para maximizar así el beneficio del producto final, sea aceite de oliva o aceitunas de mesa. La técnica de recogida, el tipo de producto y calidad a que se destina el fruto, las herramientas, la cantidad y experiencia de la mano de obra, el estado de madurez del fruto, los cuidados en el manipulado y transporte son aspectos esenciales para la labor de recogida de aceituna y que vamos a tratar en este artículo.

Varear olivas

Existen varias formas de recoger la aceituna, bien verde o madura. Algunos de estos métodos de recolección son artesanales y se llevan realizando desde hace siglos.

 

Ordeño

Es el sistema de recogida que más mima el fruto del olivo, por lo que es ideal para obtener aceitunas destinadas a la elaboración de productos gourmet y aceitunas de mesa.

La aceituna se recolecta a mano, sin que toque el suelo. Las únicas herramientas que se utilizan son escaleras, ocasionalmente un pequeño rastrillo y un cestillo llamado macaco por ir colgado del cuello del recolector.

La principal ventaja de este tipo de recolección es la protección del fruto en todo momento, ya que se evitan golpes y daños. Pero esta cuidada recogida también tiene sus inconvenientes al ser necesaria mucha mano de obra y ser un trabajo laborioso.

Este sistema no es exclusivo para la obtención de aceituna de mesa, también se usa de forma muy puntual para la recolección de olivas destinadas a la elaboración de aceite virgen extra gourmet de alta calidad.

Vareo

Cuando pensamos en la recolección de la aceituna, nos vienen a la cabeza aceituneros golpeando las ramas del olivo con largas varas. Y es que el sistema de vareo esel más utilizado para explotaciones con alta productividad aceitera y uno de los más antiguos.

Por lo general, se usa una vara de entre 80 centímetros y 4 metros, dependiendo tanto de la altura del árbol como del aceitunero. La forma de recolectar la aceituna con este sistema es sencilla. Antes de nada, se extienden grandes mantas o mallas al pie del olivo para recoger y amortiguar la caída de las aceitunas provocada por el golpeo de las ramas.

El principal uso que se da a la aceituna cosechada con el vareo es la obteción de aceite de oliva.

Sacudido o vibración

Mientras que en los anteriores métodos de recolección de la aceituna, la intervención de maquinaria no era necesaria, con el sacudido o vibración el uso de sistemas mecanizados es fundamental. Maquinas vibradoras se sujetan al tronco del olivo y sacuden el árbol para provocar la caída del fruto. Antiguamente, esta labor la realizaban braceros que agitaban el olivo para que cayeran las aceitunas.

Algunas de estas máquinas son autopropulsadas, otras necesitan un tractor y, cada vez más, están equipadas con un “paraguas” que recoge las aceitunas.

Es un sistema que permite que la recolección sea más rápida y con menos mano de obra. A pesar de sus ventajas, tiene sus detractores, ya que la fuerte vibración mecánica puede ocasionar daños permanentes en la raíz del árbol y reducir su vida productora.

Recogida del suelo

Con esta forma de recogida, las aceitunas obtenidas nunca irán destinadas a la elaboración de aceitunas de mesa ya que están muy maduras, sufren golpes, se mezcla con polvo, tierra y otras impurezas que afectan a la calidad final del fruto. Por esto, estas aceitunas se destinan a la elaboración de aceites de oliva de baja calidad.

Para este sistema, es necesario que los pies de los olivos estén limpios de vegetación, el suelo sea lo más plano posible o, en su defecto, se realicen surcos a su alrededor. Al ser una forma de recogida muy tediosa, se emplean mantas, sopladoras, rastrillos, aspiradoras,…